Promesas vacías de acción
“Nos tomamos las quejas en serio”, me aseguró, aunque sus garabatos despreocupados desmentían cualquier seriedad. “¿Hay cámaras en su habitación para revisar las grabaciones?”, pregunté, con la esperanza de obtener pruebas irrefutables del trato que recibía Joyce. Ella no reaccionó. Su expresión permaneció impasible y siguió escribiendo, ignorando por completo mi desesperación. ¿Cómo podía alguien ser tan insensible ante un asunto tan grave?

Promesas vacías de acción
Petición de hablar con la autoridad
La respuesta fue un educado pero firme no. Las salas de trabajo no tenían cámaras debido a las leyes de privacidad. “¿Puedo hablar con alguien con más autoridad?”, insistí, aferrándome desesperadamente a cualquier esperanza de justicia para Joyce. Esta vez, la abogada no dudó. Asintió y salió rápidamente de la sala. Me quedé allí, sofocada por procedimientos vagos y el peso de la burocracia, mientras Joyce permanecía sola, abandonada a su suerte.

Solicitud para hablar con la Autoridad