El protagonista de nuestra historia se llama John Oens, nativo de Wisconsin y cazador profesional. Este hombre tiene toda la experiencia que s epueda tener en cuestiones de caza y de supervivencia en los bosuqes, los conoce como la palma de su mano y sabe bien cuál es la fauna que habita en ellos. Toda una vida dedicada a la caza que se vio tambaleada cuando un lobo gris salvaje quedó atrapado en noviembre en su trampa para coyotes. Ni toda su experiencia ni su inteligencia, estaban preparadas para vivir aquel momento. John no sabía que aquel día su vida daría un giro de 180 grados sin remedio alguno.

Un lobo quedó atrapado en si trampa por error, así reaccionó el animal cuando lo liberó
De pronto, un lobo
Una mañana de noviembre, como cada día, John salió al bosque a recoger las trampas para coyotes que había colocado por todas partes un par de días antes. Eso y matar a los coyotes que pudieran haber caído en las trampas ya que era un método para controlar el número de estos animales puesto que se reproducen con mucha rápidez y hacen estragos en el ganado bobino. Cuando John vio la primera de las trampas, casi le da un infarto.

De pronto, un lobo
No se lo podía creer
Al ver de pronto un animal que era bastante más grande que un coyote, John dudó si podría ser que ese coyote fuera más grande de lo normal, sin embargo, era demasiado grande para serlo, tenía más aspecto de lobo gris que de otra cosa. La agresividad del animal también le decía que no se trataba de un simple coyote. John se quedó pálido y pensando durante unos minutos qué hacer, la situación que se le estaba planteando ahora mismo a John era de lo más difícil y peligrosa.

No se lo podía creer
Trampas para coyotes
Las trampas para coyotes están fabricadas para que los animales se queden atrapados en ellas haciéndoles el mínimo de daño físico posible, sin embarggo, sufren mucho a nivel mental ya que, verse atrapados sin poder moverse, les genera mucho estrés y nervios. Un lobo en esta situación puede volverse de lo más agresivo y, aunque no suelen atacar a los humanos pues les tienen miedo, para defenderse si se sienten amenazados, pueden llegar a atacar.

Trampas para coyotes
Están protegidos por ley
John suele matar a los coyotes que atrapa y así controla la población de estos animales ya que hay demasiados y no hay comida para todos, entonces, comienzan a atacar a los rebaños de ovejas, sin embargo, con el lobo es bien diferente. No podía matarlo porque los lobos están en peligro severo de extinción y además están protegidos por la ley. Si mataba al lobo, John se enfrentaría a cuantiosas multas o incluso penas de cárcel.

Están protegidos por ley
No estaba seguro
A pesar de todo, John quiso cerciorarse de qu elo que tenía delante de sus ojos era un lobo gris y no un coyote de gran tamaño. Aunque los coyotes son mucho más pequeños, se podría haber dado el caso de que hubiera habido una mutación genética y que ese ejemplar hubiera crecido más de lo normal. Así pues, observó detenidamente su pelaje y la forma de sus orejas y la cola para estar seguro de que era un lobo gris.

No estaba seguro
Características de un lobo
Los lugares donde se pueden ver lobos grises son América del Norte y algunas zonas de Europa y Asia. Se trata de animales fascinantes que tienen una inteligencia fuera de lo común, viven en sociedad y tienen jerarquías además de complejos sistemas de protección de la manada y reparto de tareas entre sus distintos miembros. Viven una media de 16 años y su peso alcanza los 45 kilos, lo mismo que una persona adolescente.

Características de un lobo
El hombre y el lobo
La historia de la humanidad está manchada de sangre de todo tipo de animales y por supuesto de sangre humana también, pero si hay una especie que haya sido desde antiguo perseguida y masacrada por los humanos, esa es la de los lobos. Los lobos son la única especie animal que mata por diversión y no solo para buscar alimento, entonces exterminaban el ganado y los humanos los exterminaron a ellos dejando muy pocos ejemplares con vida.

El hombre y el lobo
Era muy agresivo
Definitivamente no había duda, lo que John tenía delante de sus ojos era un gran lobo gris, su pelo, sus orejas, la forma de su cola, así lo confirmaban. John era un experto en animales del bosque y cuando lo analizó bien, lo tuvo claro. Ahora, los nervios estaban más a flor de piel, no sabía cómo solucionar aquello, no podía matar al lobo y tenía que liberarlo de alguna forma si exponerse a que le atacara. Esto iba a ser algo muy difícil de hacer ya que el lobo no paraba de moverse y gruñir.

Era muy agresivo
Pensando qué hacer
John se quedó un rato mirando al lobo de frente y pensando cómo hacer para liberarlo y que el lobo no le mordiera y llegó a la conclusión de que no podía hacerlo él solo. En ninguno de los posibles escenarios que se imaginaba, podría hacerlo sin ayuda. Así pues, llamó a un amigo que se encontraba realizando las mismas labores por el bosque pero en otra zona y le expuso la situación. Su amigo no dudó y corrió hasta donde estaba él para tratar de hacerlo juntos.

Pensando qué hacer
Se miraban el uno al otro
Esperando a su amigo, John se sentó en una piedra cercana, sin dejar de mirar al lobo que estaba cada vez más nervioso. El tiempo apremiaba y cuanto más nervioso estuviera el animal, más riesgo había de que pudiera atacarles cuando trataran de liberarlo de la trampa. Aún así, ni John dejaba de mirarle a los ojos pidiendole con la mirada que confiara en él, ni el lobo dejaba de mirarle diciéndole con la mirada lo mismo, o eso quería pensar John.

Se miraban el uno al otro
Trazando un plan
Era muy importante tener claro cómo iban a hacer las cosas puesto que cualquier mínimo fallo o cualquier mala decisión podría ser fatal para ellos. El lobo estaba muy nervioso y era muy agresivo y John debía imaginarse todas las posibles opciones que pudieran pasar y tener una solución para cada una de ellas. Finalmente, antes de que llegara su amigo, a John se le ocurrió una idea.

Trazando un plan
Todo listo
Al llegar su amigo, John le comentó el plan que había pensado y le pareció muy bien. Empezaron a prepararlo todo a consciencia y sacó una tabla de madera grande que llevaba en la furgoneta, también, le pidió a su amigo que cogiera su rifle. El plan consistía en poner la tabla delante del lobo a modo de barrera para que no le mordiera mientras lo liberaba, su amigo sostendría el rifle apuntando al lobo en todo momento por si se soltaba y mordía a John.

Todo listo
Momentos muy tensos
Ambos hombres estaban realmente atacados de los nervios y es que no era para menos, tenían delante de ellos un lobo gris muy agresivo atrapado en una trampa y lo tenían que dejar libre sin que les hiciera daño a ninguno de los dos. Por donde quiera que miraras la situación era muy peliaguda pero no tenían más remedio que intentarlo. No podían dejar al pobre lobo ahí abandonado para que muriese de hambre.

Momentos muy tensos
La hora de la verdad
El momento de la verdad había llegado, en unos instantes iban a poner en marcha el plan con los nervios a flor de piel y la cabeza lo más fría posible para no desconcentrarse en ningún momento. La adrenalina les mantenía a los dos en un estado de alerta constante y en unos minutos sabrían si tendrían que matar al lobo porque les fuera a atacar y tendrían que dar cuentas a la justicia después o si por el contrario, el lobo se iría huyendo de ellos.

La hora de la verdad
Probando primero
Antes de entrar a la acción, al amigo de John se le ocurrió que acercara la tabla de madera al lobo para ver cómo reaccionaba y así tener una ligera de idea de lo que podría pasar cuando metiera la mano por debajo para abrir la trampa y liberar la pata del lobo. A John le parecío una idea genial y, con la tabla en la mano, se acercó al animal y se puso frente a él. A primera vista, no se puso muy nervisoso pero trató de morder la tabla en varias ocasiones.

Probando primero
Una mirada atrás
Mientras probaban el plan, ambos hombres se animaban el uno al otro para no pensar en las posibles consecuencias de aquello y recoraban cómo empezaron juntos a cazar con sus padres cuando tan solo eran unos críos. También recordaban la cantidad de veces que habían ido a pescar al río y fantaseaban con penscar un gran cocodrilo y se inventaban aventuras escapando de animales salvajes. Ahora la imaginación era real y tenían que actuar con certeza.

Una mirada atrás
Experiencias de todo tipo
Durante tantos años juntos en el bosque, cazando, pescando y demás, aquellos dos hombres habían vivido todo tipo de situaciones inimaginables. Les había pasado de todo pero sin duda, nunca les había pasado nada tan peligroso como lo que tenían ese día por delante. Era una situación nueva por completo y sin duda la que más pondría sus vidas en juego. Solo hubo una vez que les pasó algo similar con un lince pero nada que ver en cuanto a riesgo.

Esperiencias de todo tipo
Un gran lince canadiense
hace unos años, en una de sus trampas quedó atrapado un enorme lince canadiense. John no se lo podía creer, esos animales no suelen bajar a las zonas de los coyotes jamás, quizás estaba enfermo y se habría despistado puesto que era muy raro ver a esos animales. John incluso se hizo una foto junto al animal para tenerla de recuerdo porque el lince estaba muy tranquilo y pudo liberarlo sin ningún tipo de problema.

Un gran lince canadiense
Estaba muy asustado
Ese pobre lince se había despistado de su rumbo y había acabado en la trampa sin esperarlo y estaba tremendamente asustado. No quería atacar a nadie y lo único que quería era irse por su camino y dejar atrás todo ese episodio, por eso, cuando John se le acercó, no trató de defenderse ni de atacarle, así pues, pudo sacarle la pata de la trampa sin ninguna dificultad y liberar al animal. Sin embargo, con el lobo no estaba siendo todo tan fácil.

Estaba muy asustado
Son muy peligrosos
Los lobos no son como los linces, eso lo sabe todo el mundo y está muy claro. Los lobos son animales muy activos, nerviosos y feroces, no se andan con rodeos si se sienten amenzados y tienen una fuerza y unas mandíbulas capaces de destrozar a un ser humano sin ningún tipo de esfuerzo. John y su amigo estaban muy alterados y era comprensible puesto que se jugaban la vida para salvar a ese animal.

Son muy peligrosos
Animales muy bellos
Aunque sean muy peligrosos, estos animales son seres muy bellos y majestuosos. Es una verdadera pena que una especie tan fascinante se encuentre en epligro de extinción grave porque no se ha sabido tratar el tema desde otra perspectiva más sostenible para todas las especies. Estos animales no atacan a las personas a no ser que se sientan amenazados y además, huyen de la presencia de los hombres y prefieren mantenerse alejados de sus nucleos urbanos.

Animales muy bellos
Libertad para el lobo
Era la hora de hacer lo que tenían que hacer, y ano podían esperar más puesto que el lobo estaba cada vez más nervioso. John se preparó, cogió unos guantes de jardinero que tenía en la furgoneta por si el lobo le mordía, tener algo de proteción. Se acercó con la tabla al lobo y agarrándola solo con una mano, trataba de liberar el cepo con la otra mientras su amigo sostenía firme el rifle por si acaso. Todo estaba a punto de resolverse, para bien o para mal.

Libertad para el lobo
El lobo estaba libre
Después de forcejear un rato con la trampa, John consiguió al fin que se abriera. LOs tres se quedaron durante un segundo que les pareció eterno, helados de miedo. No sabían cómo iba a reaccionar el lobo ahora que estaba libre y eso les paralizó. Sin embargo, el lobo, se dio media vuelta y salió corriendo en dirección al bosque, dejándo a los dos hombres aliviados y respirando al fin tranquilos.

El lobo estaba libre
Les dio las gracias
El lobo, ya libre de su trampa, salió corriendo hacia el bosque en dirección contraria a donde se encontraban John y su amigo. Por suerte, el animal no les atacó y corrió hacia el otro lado. De pronto, antes de desaparecer entre los árboles, el lobo se paró, John y su amigo se pusieron de nuevo en alerta mientras que el animal, se dio la vuelta, los miró en señal de agradecimiento y siguió su camino. John y su amigo se fueron aquel día a casa con la sensación de haber conectado con el lobo de manera espiritual.

Les dio las gracias